La decisión de Washington pone fin a casi cinco décadas de permanencia de Siria en esta clasificación. Con el cambio, Cuba, Irán y Corea del Norte son los únicos países que permanecen en la lista estadounidense.
Estados Unidos retiró a Siria de su lista de “Estados patrocinadores del terrorismo”, una clasificación en la que el país permanecía desde 1979. La medida fue oficializada el lunes 24 de agosto de 2026 y representa un nuevo giro en la relación entre Washington y el Gobierno sirio.
La decisión llega después del restablecimiento de relaciones entre Estados Unidos y Siria durante 2025 y del proceso de revisión realizado por el Congreso estadounidense. Washington considera que el nuevo Gobierno sirio, encabezado por Ahmed al-Sharaa, ha tomado medidas para alejar al país de organizaciones terroristas y colaborar en asuntos de seguridad.
¿Qué implica salir de esta lista?
La designación estadounidense supone importantes restricciones económicas y financieras para los países incluidos. Al retirar a Siria, Washington elimina uno de los principales obstáculos para que el país pueda atraer inversión extranjera y avanzar en proyectos relacionados con su reconstrucción.
La salida también facilita determinadas operaciones financieras y comerciales que estaban limitadas por la clasificación. Sin embargo, esto no significa que todas las sanciones estadounidenses contra Siria hayan desaparecido. Algunas medidas dirigidas contra personas, grupos y antiguos colaboradores del régimen de Bashar al-Assad continúan vigentes.
Tres países permanecen en la lista
Con la salida de Siria, la relación de Estados patrocinadores del terrorismo de Estados Unidos queda integrada por Cuba, Irán y Corea del Norte.
La permanencia de estos países mantiene importantes restricciones en sus relaciones económicas con Estados Unidos y refleja las diferencias que Washington mantiene con sus respectivos gobiernos.
En el caso de Irán, la decisión ocurre mientras Estados Unidos aumenta la presión económica contra Teherán mediante nuevas sanciones y medidas destinadas a limitar sus fuentes de ingresos.
Un cambio en la política hacia Siria
La salida de Siria de esta clasificación marca un nuevo capítulo en las relaciones entre Washington y Damasco. Para el Gobierno sirio, la medida puede favorecer su reintegración al sistema financiero internacional y facilitar la llegada de capital destinado a la reconstrucción del país después de años de conflicto.
Estados Unidos, por su parte, presenta la decisión como un reconocimiento a los cambios emprendidos por las nuevas autoridades sirias y a su cooperación en materia de seguridad.
El retiro de Siria también modifica el mapa de países considerados por Washington como patrocinadores del terrorismo y deja a Cuba, Irán y Corea del Norte como los únicos integrantes de esta lista.


