El príncipe heredero Haakon Magnus se convirtió en el nuevo rey de Noruega tras el fallecimiento de su padre, Harald V, ocurrido este viernes 28 de agosto a los 89 años.
La sucesión se produjo de manera automática tras la muerte del monarca, por lo que Haakon pasó a ocupar el trono a los 53 años. El nuevo soberano adoptará el nombre de Haakon VIII, según reportes sobre la transición de la Corona noruega.
La Casa Real confirmó que Harald V murió pacíficamente a las 06:35, hora local, en el Hospital Universitario de Oslo. El monarca había reinado desde 1991 y era considerado el jefe de Estado en ejercicio de mayor edad de Europa.
Haakon, preparado durante décadas para el trono
Haakon nació el 20 de julio de 1973 y es el único hijo varón de Harald V y la reina Sonja. Durante más de tres décadas se preparó para asumir las responsabilidades de la Corona y en varias ocasiones ejerció como regente debido a los problemas de salud de su padre.
El nuevo rey estudió Ciencias Políticas en la Universidad de California en Berkeley y posteriormente cursó estudios de Desarrollo en la London School of Economics. También recibió formación militar y mantiene un reconocido interés por los deportes y la música.
Su llegada al trono representa la continuidad de la monarquía noruega, aunque también abre una nueva etapa para una institución que ha enfrentado diversos debates y controversias en los últimos años.
Su matrimonio con Mette-Marit
Haakon contrajo matrimonio en 2001 con Mette-Marit Tjessem Høiby, una mujer que no pertenecía a la realeza y que ya era madre de un hijo. La relación generó críticas antes de la boda, pero la pareja continuó adelante y se convirtió en una de las figuras centrales de la familia real noruega.
El matrimonio tiene dos hijos: la princesa Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus.
Con la llegada de Haakon al trono, Ingrid Alexandra, de 22 años, pasa a convertirse en la nueva heredera de la Corona noruega.
El inicio de una nueva etapa para la monarquía
La muerte de Harald V pone fin a un reinado de 35 años, durante el cual el monarca fue reconocido por su cercanía con la población y por defender una imagen moderna e inclusiva de la institución.
Ahora, Haakon VIII deberá asumir el papel de jefe de Estado y continuar con las funciones constitucionales y representativas de la Corona.
El cambio ocurre en un momento de especial atención sobre la familia real noruega, debido a distintas controversias que han afectado a algunos de sus integrantes. Aun así, el nuevo monarca llega al trono después de décadas de preparación y con experiencia en funciones oficiales.
Noruega inicia así una nueva etapa bajo el reinado de Haakon VIII, mientras el país despide a Harald V, quien permaneció en el trono durante más de tres décadas.


