El nuevo grupo estará encabezado por Jay Clayton, director de Inteligencia Nacional, y tendrá la misión de coordinar la estrategia del Gobierno estadounidense sobre inteligencia artificial.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo 4 de octubre la creación de la denominada “Fuerza de la Superinteligencia”, un grupo de trabajo destinado a coordinar los esfuerzos del Gobierno federal en el desarrollo y gestión de la inteligencia artificial.
La nueva estructura estará dirigida por Jay Clayton, actual director de Inteligencia Nacional. El organismo trabajará en coordinación con distintos sectores relacionados con esta tecnología y reportará directamente a Trump y a la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles.
Según el anuncio presidencial, la fuerza buscará que Estados Unidos mantenga una posición de liderazgo internacional en el desarrollo de sistemas avanzados de inteligencia artificial. También tendrá entre sus interlocutores a consumidores, organizaciones de interés público, grupos religiosos, proveedores de infraestructura crítica y empresas tecnológicas.
Entre los funcionarios que formarán parte del grupo se encuentran Andrew Ferguson, presidente de la Comisión Federal de Comercio; Emil Michael, director de Tecnología del Pentágono; y Scott Kupor, director de la Oficina de Administración de Personal.
La creación de esta fuerza ocurre pocos días después de una reunión de Trump con ejecutivos de importantes compañías tecnológicas. En ese encuentro, varias empresas asumieron compromisos voluntarios relacionados con la supervisión y el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial.
El nuevo organismo tendrá un plazo de 120 días para elaborar un informe sobre las oportunidades y los riesgos asociados con la inteligencia artificial. El documento también deberá plantear cuál debería ser el papel del Gobierno federal frente al desarrollo de esta tecnología.
El anuncio forma parte de una estrategia más amplia de la administración Trump en torno a la inteligencia artificial. El pasado 29 de septiembre, el presidente firmó una orden ejecutiva que estableció que el Ejecutivo estadounidense utilice los términos “Super Intelligence” y “SI” en lugar de “Artificial Intelligence” y “AI” en sus comunicaciones oficiales.
Con la creación de la Fuerza de la Superinteligencia, la Casa Blanca busca centralizar la coordinación de las políticas federales relacionadas con esta tecnología y definir nuevas acciones frente a sus posibles riesgos y oportunidades. El grupo deberá presentar sus conclusiones directamente ante el presidente y su equipo de Gobierno.


