El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró una emergencia nacional ante los riesgos que, según su Gobierno, representan determinados equipos eléctricos fabricados en el extranjero para la seguridad y funcionamiento de la red eléctrica estadounidense.
La medida fue establecida mediante una orden ejecutiva firmada el 26 de agosto de 2026 y está dirigida principalmente al sistema eléctrico de alta capacidad del país. La Casa Blanca sostiene que algunos componentes producidos fuera de Estados Unidos podrían ser utilizados para generar vulnerabilidades relacionadas con ciberataques, sabotaje o interrupciones del suministro.
Restricciones a equipos extranjeros
La nueva disposición permite restringir la compra, importación e instalación de determinados equipos eléctricos fabricados en otros países cuando exista un riesgo considerado significativo para la infraestructura energética estadounidense.
Las restricciones también contemplan el software y las capacidades digitales asociadas a estos equipos, debido a que algunos sistemas eléctricos modernos dependen de componentes conectados a redes digitales.
El Gobierno estadounidense podrá establecer condiciones para el uso de equipos que ya se encuentran instalados. En determinados casos, las autoridades podrían ordenar que estos componentes sean identificados, aislados, supervisados, desconectados o reemplazados si se determina que representan una amenaza para la seguridad del sistema eléctrico.
Seguridad nacional como argumento
La administración Trump considera que la red eléctrica es una infraestructura estratégica para Estados Unidos, debido a su importancia para la economía, los servicios de emergencia, la defensa y sectores tecnológicos como los centros de datos y la inteligencia artificial.
La decisión forma parte de una política más amplia de Washington destinada a reducir la dependencia de proveedores extranjeros en áreas consideradas estratégicas. En los últimos meses, la Casa Blanca también ha adoptado medidas relacionadas con cadenas de suministro de defensa, materiales críticos y tecnología utilizada en drones.
Uno de los focos de preocupación son determinados componentes utilizados en instalaciones de generación de energía y sistemas solares. Expertos y autoridades estadounidenses han advertido anteriormente sobre posibles vulnerabilidades en equipos conectados digitalmente a la red.
La orden no implica que todos los equipos eléctricos extranjeros queden automáticamente prohibidos. Las restricciones dependerán del origen, características y nivel de riesgo que las autoridades estadounidenses atribuyan a cada equipo o proveedor.
Con esta decisión, el Gobierno de Trump busca reforzar el control sobre una de las infraestructuras consideradas esenciales para la seguridad nacional y reducir posibles riesgos derivados del uso de tecnología extranjera en la red eléctrica de Estados Unidos.


