Estados Unidos anunció que el estrecho de Ormuz quedó despejado de minas marinas y que las principales rutas internacionales de navegación se encuentran nuevamente libres de estos artefactos, en medio de las fuertes tensiones que mantiene Washington con Irán.
El anuncio fue realizado este jueves 27 de agosto por el almirante Brad Cooper, comandante del Comando Central de Estados Unidos (Centcom), quien aseguró que las fuerzas estadounidenses completaron las operaciones para retirar las minas que, según Washington, habían sido instaladas meses atrás por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.
Cooper calificó las labores de desminado como una operación compleja y peligrosa. De acuerdo con su declaración, más de 20 buques de guerra y cientos de aeronaves participaron en las tareas desarrolladas en la zona.
EE.UU. afirma tener el control de la vía marítima
La Casa Blanca sostuvo que Estados Unidos mantiene el control efectivo del estrecho y que las rutas internacionales están disponibles para el tránsito marítimo.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, señaló que el bloqueo naval estadounidense continúa vigente y afirmó que el paso marítimo permanece abierto gracias a las operaciones de las fuerzas estadounidenses.
Sin embargo, Washington indicó que los barcos que buscan ingresar o salir de puertos iraníes continúan sujetos a restricciones. Según Centcom, únicamente se han autorizado algunos desplazamientos por razones humanitarias.
Irán rechaza que el estrecho esté completamente abierto
La versión estadounidense contrasta con la posición de Irán. Teherán ha rechazado que el estrecho de Ormuz se encuentre plenamente reabierto y ha condicionado la normalización de la navegación a determinadas exigencias frente a Washington.
Las diferencias se producen mientras continúan los esfuerzos diplomáticos para encontrar una salida al conflicto. Irán ha insistido en que la presión económica y militar estadounidense no facilitará las negociaciones, mientras Washington mantiene una estrategia de mayor presión sobre el Gobierno iraní.
Una ruta clave para el comercio mundial
El estrecho de Ormuz es uno de los corredores marítimos más importantes para el comercio energético internacional. Antes del conflicto, por esta vía transitaba aproximadamente una quinta parte de los envíos mundiales de petróleo.
Aunque Estados Unidos asegura que las rutas internacionales ya fueron despejadas, el tráfico marítimo todavía se encuentra muy por debajo de los niveles registrados antes de la guerra. La situación mantiene la incertidumbre sobre el suministro mundial de petróleo y gas y sobre la capacidad de las empresas navieras para operar con normalidad en la zona.
La reapertura efectiva del estrecho dependerá ahora no solo del desminado anunciado por Washington, sino también de la evolución del conflicto y de las condiciones que Irán establezca para permitir una normalización del tránsito marítimo.


