El Gobierno de Venezuela manifestó su rechazo a recientes declaraciones emitidas por representantes de Irán, al considerar que contienen señalamientos ofensivos hacia las instituciones del Estado venezolano. Como respuesta, la Cancillería convocó al embajador iraní en Caracas para entregarle una nota de protesta y solicitar el cese de ese tipo de pronunciamientos.
En el comunicado oficial, las autoridades venezolanas expresaron que las afirmaciones realizadas por funcionarios iraníes son incompatibles con la relación de cooperación y respeto que ambos países han mantenido durante años. Asimismo, insistieron en que cualquier diferencia debe abordarse mediante los canales diplomáticos y con apego a los principios de soberanía y no injerencia.
La protesta diplomática se produce en un contexto de creciente tensión internacional derivada del conflicto en Oriente Medio, escenario que ha generado posiciones divergentes incluso entre naciones que tradicionalmente han mantenido vínculos políticos y estratégicos.
Pese al incidente, el Ejecutivo venezolano reiteró su disposición a preservar las relaciones bilaterales con Irán, aunque dejó claro que espera un trato respetuoso hacia las instituciones y autoridades del país sudamericano. Hasta el momento, el Gobierno iraní no ha emitido una respuesta oficial sobre la nota de protesta presentada por Caracas.


