Irán lanzó una advertencia a los países del Golfo Pérsico que permitan o faciliten operaciones militares de Estados Unidos desde sus territorios, en medio de una nueva escalada de las tensiones en Oriente Medio.
El jefe de las Fuerzas Armadas iraníes, general Ali Abdollahi, señaló que cualquier asistencia proporcionada al Ejército estadounidense será considerada por Teherán como una participación directa en las acciones militares de Washington.
La advertencia ocurre mientras Estados Unidos refuerza nuevamente su presencia militar en la región. El portaaviones USS George Washington está siendo desplegado hacia Oriente Medio para relevar al USS Abraham Lincoln, aumentando la preocupación por una posible intensificación del conflicto.
Teherán también dirigió su mensaje a los gobiernos del Golfo que han manifestado públicamente que no permitirán que sus territorios sean utilizados para lanzar ataques contra Irán. La declaración busca dejar clara la posición iraní frente a cualquier apoyo logístico o militar que pueda favorecer a las fuerzas estadounidenses.
La situación se produce en un contexto de creciente tensión con Emiratos Árabes Unidos. El país suspendió recientemente sus relaciones comerciales y financieras con Irán después de denunciar el lanzamiento de misiles balísticos iraníes, mientras las negociaciones entre Washington y Teherán permanecen estancadas.
Irán ya había advertido que podría intensificar sus acciones militares si Estados Unidos no cumple con los compromisos alcanzados en las negociaciones. El estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los principales puntos de tensión, debido a su importancia para el transporte internacional de petróleo y gas.
Las nuevas amenazas aumentan la presión sobre las monarquías del Golfo, que buscan evitar convertirse directamente en escenarios de confrontación entre Irán y Estados Unidos mientras mantienen relaciones estratégicas con Washington.


