El Gobierno busca fortalecer la conexión entre Guayaquil y Shanghái para facilitar el ingreso de productos ecuatorianos a China y mejorar los tiempos y costos de transporte.
Ecuador busca convertir a Shanghái en uno de sus principales centros de distribución comercial en Asia, con el objetivo de ampliar la presencia de productos nacionales en el mercado chino y aprovechar la infraestructura logística de una de las ciudades portuarias más importantes del mundo.
La estrategia tomó fuerza luego del encuentro entre el presidente Daniel Noboa y el alcalde de Shanghái, Gong Zheng, en el marco de la agenda comercial que Ecuador desarrolla en China. Entre las prioridades planteadas está el fortalecimiento de la conexión marítima entre Guayaquil, Chancay y Shanghái.
Camarón, banano, cacao y otros productos
La iniciativa busca facilitar el transporte de productos ecuatorianos con alta demanda internacional, entre ellos camarón, banano, cacao, café, flores y frutas tropicales.
La expectativa es que una conexión logística más eficiente permita reducir costos y tiempos de traslado, especialmente en productos perecibles que requieren cadenas de frío y procesos ágiles de distribución.
De acuerdo con especialistas citados en la propuesta, Guayaquil podría consolidarse como el punto de concentración de la oferta exportable ecuatoriana, mientras que Shanghái funcionaría como puerta de entrada y plataforma para distribuir mercancías hacia distintas regiones de China.
La importancia de Guayaquil
Guayaquil concentra entre el 85 % y el 90 % del comercio exterior no petrolero de Ecuador y cuenta con una red de 13 puertos marítimos, entre instalaciones públicas y privadas.
Entre sus principales terminales se encuentran el Puerto Marítimo Simón Bolívar, el Terminal Portuario de Guayaquil y el puerto de aguas profundas de Posorja. Esta infraestructura convierte a la ciudad en el principal punto de salida de las exportaciones no petroleras ecuatorianas.
La relación con Shanghái también tiene un componente institucional. Ambas ciudades fueron declaradas ciudades hermanas en 2001, un vínculo que ahora podría adquirir mayor relevancia desde el punto de vista comercial y logístico.
Shanghái, un gigante portuario
El atractivo de Shanghái radica principalmente en la magnitud de su infraestructura. Su sistema portuario movilizó 55,06 millones de TEU —unidad equivalente a un contenedor de 20 pies— y superó los 600 millones de toneladas de carga.
Además, la ciudad está conectada mediante ferrocarriles y sistemas de transporte intermodal con diferentes regiones de China, lo que facilita la distribución de mercancías una vez que llegan al puerto.
Para representantes del sector empresarial ecuatoriano, esta infraestructura convierte a Shanghái en mucho más que un punto de desembarque: puede funcionar como una plataforma para acceder a amplios mercados de consumidores e industrias dentro del gigante asiático.
El comercio entre Ecuador y China crece
La apuesta ocurre en un momento de expansión del intercambio comercial entre ambos países. Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones ecuatorianas no petroleras hacia China alcanzaron 3.585 millones de dólares, un incremento del 31 % frente al mismo periodo de 2025.
El camarón fue el principal producto exportado, con ingresos de aproximadamente 1.917 millones de dólares, mientras que las importaciones no petroleras provenientes de China llegaron a 4.465 millones de dólares, un crecimiento interanual del 29 %.
Estos datos dejaron una balanza comercial no petrolera negativa para Ecuador de aproximadamente 880 millones de dólares durante los primeros seis meses del año.
Una alianza que busca ir más allá del transporte
La propuesta entre Guayaquil y Shanghái no se limita al movimiento de contenedores. Representantes empresariales plantean avanzar hacia una cooperación que incluya logística, cadenas de frío, digitalización, trazabilidad y procesos aduaneros.
La meta sería crear un corredor comercial más eficiente que permita conectar a los exportadores ecuatorianos con importadores y distribuidores chinos.
Para Ecuador, consolidar a Shanghái como centro de distribución podría representar una oportunidad para ampliar sus exportaciones hacia China y aprovechar el crecimiento de la demanda asiática por productos agroalimentarios.
Por ahora, la propuesta se encuentra en una etapa de impulso y negociación. El siguiente desafío será convertir esta intención de cooperación en acuerdos concretos que permitan reducir costos logísticos y facilitar el ingreso de más productos ecuatorianos al mercado chino.


