El fútbol mundial está de luto tras confirmarse el fallecimiento de Kevin Keegan, una de las grandes figuras del balompié inglés, quien murió a los 75 años después de una lucha contra el cáncer. La noticia fue comunicada por su familia, que informó que el exjugador estuvo acompañado por sus seres queridos en sus últimos momentos.
Keegan dejó una huella imborrable durante su carrera como futbolista, especialmente con el Liverpool, club en el que se convirtió en uno de los máximos referentes de la década de 1970. Con los «Reds» conquistó títulos nacionales e internacionales, entre ellos tres ligas inglesas, dos Copas de la UEFA y una Copa de Europa.
Su talento y protagonismo también lo llevaron a recibir el Balón de Oro en dos ocasiones consecutivas, en 1978 y 1979, cuando defendía los colores del Hamburgo de Alemania. Estos reconocimientos lo convirtieron en el único futbolista británico en ganar dos veces el prestigioso premio individual.
Además de su etapa como jugador, Keegan tuvo una destacada trayectoria como entrenador. Dirigió a equipos como Newcastle United y Manchester City, además de estar al frente de la selección de Inglaterra entre 1999 y 2000. Su carisma y capacidad de liderazgo lo mantuvieron como una figura querida dentro del fútbol internacional.
Conocido por su velocidad, entrega y personalidad dentro y fuera del campo, «King Kev», como era apodado por muchos aficionados, marcó una época y se convirtió en uno de los futbolistas ingleses más reconocidos de la historia.
La noticia de su fallecimiento generó mensajes de homenaje desde distintos sectores del fútbol, especialmente de clubes y aficionados que recordaron el legado de un jugador que ayudó a transformar la imagen del futbolista inglés en el escenario internacional.


