El Gobierno de Estados Unidos intensificó este lunes su postura frente a Cuba al publicar un informe en el que sostiene que el régimen cubano ha desarrollado durante casi 70 años una estrategia de espionaje, infiltración y subversión dentro del territorio estadounidense.
El documento, difundido por el Departamento de Estado, señala que La Habana habría impulsado operaciones de inteligencia y respaldo a diversos movimientos políticos y organizaciones radicales a lo largo de varias décadas. Según Washington, estas acciones también habrían buscado extender la influencia del gobierno cubano en otros países del hemisferio occidental.
Las autoridades estadounidenses afirman que el informe recopila antecedentes históricos y de inteligencia para sustentar estas acusaciones, en un contexto de creciente tensión diplomática entre ambos países. La publicación se suma a otras medidas recientes adoptadas por la administración del presidente Donald Trump, que ha endurecido su política hacia la isla mediante nuevas sanciones y restricciones.
Hasta el momento, el Gobierno de Cuba ha rechazado las acusaciones y las ha calificado como infundadas. Funcionarios cubanos sostienen que el informe forma parte de una campaña de presión política contra la isla y niegan haber promovido actividades de espionaje o subversión en territorio estadounidense.
La divulgación del informe podría incrementar las fricciones entre Washington y La Habana, en momentos en que las relaciones bilaterales atraviesan uno de sus periodos de mayor tensión en los últimos años.


