El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, participó nuevamente en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, un evento que fue reprogramado tras el intento de atentado ocurrido meses atrás durante su celebración original.
La ceremonia se desarrolló bajo un fuerte dispositivo de seguridad y con un número reducido de asistentes. Durante su intervención, Trump aseguró que el país no debe ceder ante la violencia política y afirmó que las diferencias deben resolverse mediante el debate y no con ataques armados.
En un tono que alternó entre la solemnidad y el humor, el mandatario hizo bromas sobre las estrictas medidas de seguridad implementadas para la gala y lanzó comentarios dirigidos a periodistas y figuras políticas. Además, volvió a insinuar, de manera jocosa, la posibilidad de buscar un nuevo mandato presidencial, pese a que la Constitución estadounidense limita el número de periodos que puede ejercer un presidente.
El evento estuvo marcado por el recuerdo del atentado frustrado registrado durante la cena prevista inicialmente, cuando un hombre armado fue detenido por agentes del Servicio Secreto antes de ingresar al salón principal, evitando una tragedia mayor.
La tradicional Cena de Corresponsales reúne cada año a representantes de la prensa, autoridades y personalidades de la política estadounidense. En esta edición, el ambiente estuvo condicionado por el refuerzo de las medidas de seguridad y por el debate sobre la relación entre la administración Trump y los medios de comunicación, históricamente caracterizada por momentos de tensión y confrontación.


