La cantante y actriz estadounidense Ariana Grande presentó una demanda contra un grupo de hackers no identificados, a quienes acusa de acceder ilegalmente a material privado y difundir durante varios años canciones inéditas, fotografías y otros archivos personales sin su autorización.
De acuerdo con la acción legal, los responsables habrían obtenido acceso a cuentas y dispositivos electrónicos de personas cercanas a la artista, entre ellas productores, fotógrafos y otros colaboradores, mediante ataques de phishing y otras modalidades de ciberdelito. Posteriormente, el contenido sustraído habría sido comercializado y difundido en internet.
La denuncia señala que solo en 2023 fueron filtradas alrededor de 45 canciones inéditas, además de videoclips, grabaciones de estudio, imágenes detrás de cámaras y fotografías privadas. El equipo legal de Grande sostiene que estas acciones vulneraron tanto su privacidad como sus derechos de autor, generando perjuicios personales y profesionales.
Entre los incidentes descritos en la demanda figuran el acceso no autorizado a una cuenta de almacenamiento en la nube en 2019, el hackeo del teléfono de un productor en 2020 y un caso de suplantación de identidad ocurrido en 2024, mediante el cual los atacantes habrían conseguido nuevas imágenes de la artista.
Con esta acción judicial, Ariana Grande busca que las autoridades identifiquen a los responsables, detengan la difusión del material obtenido de forma ilegal y establezcan responsabilidades por las presuntas violaciones a su privacidad y propiedad intelectual.


