La Superintendencia de Economía Popular y Solidaria (SEPS) reiteró que la liquidación forzosa de la Cooperativa de Ahorro y Crédito Incoop se ejecutó conforme a la normativa vigente y respondió a criterios técnicos derivados de la supervisión realizada por el organismo de control.
Según la entidad, la cooperativa permaneció bajo un programa de supervisión intensiva desde septiembre de 2023, luego de detectarse un perfil de riesgo considerado crítico. Aunque la administración de Incoop dispuso de un plazo para corregir las observaciones formuladas por la SEPS, al finalizar el proceso persistieron deficiencias que motivaron la resolución de liquidación emitida en febrero de 2026.
La Superintendencia también aclaró que la medida cautelar concedida por un tribunal, que suspendió temporalmente los efectos de la liquidación, no constituye una decisión definitiva sobre el fondo del proceso. En ese sentido, señaló que el trámite judicial continúa y que la resolución provisional no invalida las actuaciones administrativas adoptadas por el organismo de control.
Asimismo, la SEPS sostuvo que las acciones emprendidas buscan proteger los recursos de los socios y preservar la estabilidad del sistema financiero popular y solidario. Añadió que la paralización temporal del proceso de liquidación retrasa los mecanismos previstos para la devolución ordenada de los depósitos, mientras se resuelve la controversia en los tribunales.


