El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció un nuevo operativo de seguridad para Quito que contempla el despliegue adicional de 2.000 policías y 2.000 militares con el objetivo de fortalecer el control territorial y combatir la delincuencia en la capital.
La medida forma parte de la estrategia del Gobierno para reforzar la presencia de las fuerzas del orden en zonas consideradas prioritarias y mejorar la capacidad de respuesta frente a hechos delictivos. Noboa señaló que la seguridad de los ciudadanos es una de las principales prioridades de su administración.
El anuncio se enmarca en la política nacional de seguridad impulsada por el Ejecutivo, que contempla la coordinación entre instituciones como el Ministerio del Interior, el Ministerio de Defensa, organismos de inteligencia y otras entidades estatales. El Plan Nacional de Seguridad Integral 2025-2029 establece como uno de sus objetivos principales recuperar el control del territorio y enfrentar las amenazas vinculadas al crimen organizado.
Las autoridades han señalado que el despliegue busca fortalecer los patrullajes, las operaciones de inteligencia y las acciones preventivas en distintos sectores de Quito. La capital también ha desarrollado estrategias locales de coordinación operativa con Policía Nacional y Fuerzas Armadas para atender puntos considerados críticos.
El Gobierno ecuatoriano sostiene que la participación conjunta de policías y militares permitirá una respuesta más efectiva ante la inseguridad, mientras que especialistas y organizaciones han planteado la importancia de acompañar estas medidas con acciones de prevención, fortalecimiento institucional y atención a las causas sociales de la violencia.
Con este nuevo refuerzo operativo, el Ejecutivo busca enviar un mensaje de mayor presencia estatal en Quito y avanzar en su estrategia contra las estructuras criminales que operan en el país.


