El Gobierno de Japón confirmó que llevó a cabo una intervención coordinada con Estados Unidos en el mercado cambiario con el objetivo de frenar la depreciación del yen frente al dólar, en una medida poco habitual que busca estabilizar la moneda japonesa tras semanas de alta volatilidad.
La ministra de Finanzas de Japón, Satsuki Katayama, señaló que ambos países mantienen una estrecha coordinación para responder a los movimientos considerados excesivos en el mercado de divisas y advirtió que las autoridades no descartan nuevas acciones si la situación lo requiere.
La intervención permitió que el yen recuperara parte del terreno perdido frente al dólar, luego de alcanzar uno de sus niveles más bajos en décadas. Sin embargo, especialistas consideran que el fortalecimiento de la moneda dependerá también de las futuras decisiones de política monetaria del Banco de Japón y de la evolución de la economía global.
Esta acción conjunta representa un hecho poco frecuente en la cooperación financiera entre Tokio y Washington y refleja la preocupación de ambos gobiernos por la estabilidad de los mercados internacionales y el impacto que una moneda excesivamente débil puede tener sobre la economía japonesa, especialmente en el costo de las importaciones y la inflación.
Las autoridades japonesas reiteraron que continuarán monitoreando el comportamiento del mercado y actuarán nuevamente si consideran que existen movimientos desordenados que pongan en riesgo la estabilidad financiera.


