El presidente de Chile, José Antonio Kast, anunció el envío al Congreso de un paquete de reformas legislativas orientadas a fortalecer la seguridad pública y combatir el crimen organizado. La iniciativa forma parte de una nueva agenda gubernamental enfocada en enfrentar organizaciones delictivas, el narcotráfico y los actos de terrorismo mediante cambios legales y constitucionales.
Entre las principales propuestas figura una reforma constitucional para establecer como deber del Estado la protección de la seguridad de las personas. Además, el Ejecutivo plantea ampliar el período de flagrancia hasta 24 horas, endurecer las penas para quienes integren organizaciones criminales y facilitar el decomiso de bienes vinculados a actividades ilícitas.
El mandatario también adelantó medidas para reforzar el control fronterizo y combatir la migración irregular mediante el uso de tecnología, mayores sistemas de vigilancia y un fortalecimiento de las capacidades de las fuerzas de seguridad. Según el Gobierno, estas acciones buscan mejorar la prevención del delito y reducir la capacidad operativa de las redes criminales.
Kast señaló que la prioridad de su administración será avanzar en políticas que respondan a las preocupaciones ciudadanas en materia de seguridad, empleo y crecimiento económico. El anuncio se produce pocos días después de la aprobación de una amplia reforma económica impulsada por el Ejecutivo, con la que el Gobierno busca abrir una nueva etapa centrada en el combate a la delincuencia.
Las reformas deberán ser debatidas por el Congreso chileno, donde el Gobierno buscará reunir el respaldo necesario para concretar los cambios legales propuestos como parte de su estrategia de seguridad.


