Afganistán continúa siendo el único país del mundo donde las niñas y mujeres tienen prohibido oficialmente acceder a la educación secundaria y superior, según la UNESCO.
Alrededor de 2,4 millones de niñas afganas permanecen fuera de las aulas de educación secundaria, cinco años después del regreso de los talibanes al poder en Afganistán, informó la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
La cifra refleja el impacto acumulado de las restricciones impuestas por las autoridades talibanas, que mantienen prohibido el acceso de las niñas a la educación a partir del sexto grado. Con el paso de los años, más estudiantes han alcanzado la edad en la que deberían continuar sus estudios secundarios, pero no han podido hacerlo.
Afganistán mantiene una prohibición única en el mundo
La UNESCO señala que Afganistán es actualmente el único país del mundo que prohíbe formalmente la educación secundaria y superior para niñas y mujeres.
Las adolescentes afganas pueden completar, en términos generales, la educación primaria, pero después del sexto grado se les impide continuar en las escuelas secundarias. Esta situación se mantiene desde que los talibanes retomaron el control del país en agosto de 2021.
La restricción también se extendió a la educación universitaria. En diciembre de 2022, las autoridades talibanas prohibieron a las mujeres asistir a instituciones de educación superior, profundizando las barreras para su formación académica.
Una generación enfrenta el riesgo de quedar rezagada
La UNESCO advirtió que estas medidas representan un retroceso importante para los avances educativos que Afganistán había conseguido durante las dos décadas anteriores.
Antes de la llegada nuevamente de los talibanes al poder, cerca de un millón de niñas estaban matriculadas en educación secundaria en 2021. La suspensión de sus estudios ha limitado sus posibilidades de continuar una formación profesional y acceder posteriormente al mercado laboral.
La organización internacional también ha advertido sobre las consecuencias que estas políticas pueden tener para todo el sistema educativo. La exclusión de mujeres de la educación superior podría agravar la falta de profesoras y profesionales mujeres, especialmente en un país donde existen importantes necesidades educativas y sociales.
UNESCO pide levantar las restricciones
Ante este escenario, la UNESCO ha reclamado el restablecimiento inmediato e incondicional del derecho de las niñas y mujeres afganas a continuar sus estudios secundarios y superiores.
Mientras persisten las restricciones, la organización mantiene programas educativos comunitarios y de alfabetización para intentar conservar alternativas de aprendizaje para niñas y mujeres dentro de Afganistán.
La situación educativa forma parte de un conjunto más amplio de restricciones que afectan la participación de las mujeres afganas en la vida pública, laboral y social del país.
Cinco años después del regreso de los talibanes, millones de niñas continúan esperando la posibilidad de regresar a las aulas y completar su educación.


