El Gobierno estadounidense tomó la medida contra siete exfuncionarios de Ecuador a quienes vincula con presuntos actos de corrupción relacionados con organizaciones criminales y narcoterroristas.
Estados Unidos anuncia restricciones migratorias
Estados Unidos declaró inelegibles para ingresar a su territorio a siete exfuncionarios ecuatorianos, como parte de una nueva medida dirigida contra personas que, según las autoridades estadounidenses, estarían relacionadas con presuntos hechos de corrupción y vínculos con organizaciones criminales.
La decisión forma parte de las acciones de Washington para reforzar la cooperación con Ecuador en materia de seguridad y combatir las estructuras vinculadas al narcotráfico y al crimen organizado.
Señalamientos de corrupción
Las autoridades estadounidenses sostienen que los exfuncionarios incluidos en la medida estarían involucrados en presuntos actos de corrupción vinculados con bandas consideradas narcoterroristas.
La declaración de inelegibilidad impide que estas personas puedan ingresar legalmente a Estados Unidos bajo las condiciones establecidas por la medida. Este tipo de decisión migratoria no equivale, por sí misma, a una condena penal.
Cooperación entre Ecuador y Estados Unidos
La decisión se conoce en un momento de estrechamiento de la relación entre ambos países en materia de seguridad.
Los gobiernos de Ecuador y Estados Unidos han incrementado el intercambio de información y la cooperación para enfrentar al narcotráfico, las organizaciones criminales y otras actividades ilícitas de carácter transnacional.
Washington también ha utilizado restricciones migratorias y financieras como herramientas para ejercer presión contra personas señaladas de facilitar actividades de corrupción o crimen organizado.
Una nueva medida contra redes criminales
La acción estadounidense se suma a otras medidas adoptadas contra personas y organizaciones relacionadas con el crimen organizado en Ecuador.
El Gobierno de Estados Unidos ha señalado que continuará utilizando sus mecanismos legales para impedir que individuos considerados una amenaza para sus intereses o vinculados con actividades ilícitas puedan beneficiarse de su territorio.
La medida contra los siete exfuncionarios ocurre mientras Ecuador busca fortalecer su cooperación internacional para combatir a las estructuras criminales que operan dentro y fuera del país.


